Nuevas vías de financiación para pymes.

Las pequeñas y medianas empresas españolas tienen enormes dificultades para conseguir financiación en los bancos. La fuerte reestructuración que ha sufrido el sector financiero y las nuevas normas sobre capital han limitado al máximo su capacidad para conceder créditos al tejido productivo. Afortunadamente, durante los últimos meses están surgiendo alternativas que permiten a las empresas conseguir liquidez al margen del sistema bancario: plataformas de descuento de facturas, nuevos mercados de emisión de deuda, fondos interesados en comprar préstamos…

La iniciativa que cuenta con mayor respaldo por parte del Gobierno es el Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF), que echará a andar después del verano.

1. Emisiones en el MARF

Las grandes corporaciones españolas han aprovechado la relajación de las tensiones de los mercados financieros para realizar emisiones de deuda. Telefónica, Repsol, Iberdrola o ACS han emitido un volumen de bonos en 2013 nunca visto hasta la fecha. El problema es que la inmensa mayoría de las empresas españolas no tiene el tamaño suficiente para poder colocar su deuda entre inversores internacionales.

Para intentar cubrir esta carencia, el Gobierno está impulsando el MARF, que permitirá realizar colocaciones por un importe mínimo de 30 millones de euros –frente a los 200 millones que se exige en las emisiones de renta fija de las grandes compañías–. Los promotores de este mercado destacan la buena acogida que han tenido iniciativas similares que han puesto en marcha Alemania, Italia y Noruega. En las emisiones de deuda que se realicen en el MARF, el coste medio de la emisión que ha estimado Axesor será del 6,9%.

2. Descuento de facturas

La reestructuración de la banca española ha provocado también una limitación de la financiación del capital circulante. Compañías que tenían líneas de crédito con varias cajas, han visto cómo al fusionarse estas entidades les van recortando esas líneas. Para dar respuesta a la contracción de esta modalidad de financiación ha surgido una empresa de inversión en facturas llamada Aztec Money.

Esta compañía, con sede en Irlanda y fundada por Edwin Hagan-Emmin (que trabajó para Société Générale y Morgan Stanley), propone a pequeñas empresas que vendan facturas a inversores internacionales, a través de su plataforma.

Francisco Martínez, director de desarrollo de negocio de Aztec Money en España, explica que “la restricción de la financiación del circulante es lo que está matando a muchas empresas”, y asegura que ya hay más de 40 pymes vendiendo su deuda corto plazo en la web de Aztec. A lo largo de 2013 esperan intermediar facturas por un volumen total de 40 millones de euros. Una de las ventajas que tiene el uso de esta plataforma es que las empresas no consumen riesgo bancario.

Los compradores son fondos de inversión internacionales, especialmente de Estados Unidos y Reino Unido. También hay interés por parte de bancos de inversión, que quieren crear fondos específicos que inviertan este tipo de activos.

El coste que puede suponer para las pymes que venden sus facturas está en línea con lo que suelen cobrar las entidades financieras cuando ofrecen servicios de factoring:entre un 4% y un 6%, aunque depende mucho de la calidad del cliente que debe abonar la factura: cuanto mejor perfil y calidad crediticia, menor será el descuento que pida el inversor.

3. Venta de deuda

Además del descuento de facturas, otra alternativa que tienen las pequeñas y medianas empresas para obtener liquidez es la venta de deuda. Hay muchas pymes asfixiadas por impagos de Administraciones públicas o proveedores que pueden encontrar conseguir fondos desprendiéndose de estos créditos. La plataforma Mercadeuda, fundada hace dos años, ha intermediado en dos ejercicios más de 500 millones de deuda.

“Con esta iniciativa buscábamos que empresas que necesitan liquidez y que no tienen acceso a crédito bancario puedan contactar con inversores interesados en comprarles su deuda, como hedge funds, family office, particulares o especialistas en descuento de pagarés”, explica Óscar Ortega, consejero delegado de Mercadeuda. En la página web de esta compañía las empresas publican la deuda que quieren vender y el precio que esperan recibir. Actualmente hay 306 millones de deudas en venta.

4. Fondos especializados

Algunas gestoras especializadas han visto una oportunidad de negocio en la retirada de los bancos de la financiación de empresas. La firma Arcano lanzó hace dos años el fondo Arcano European Income Fund que está enfocado a la inversión en préstamos y bonos de alta rentabilidad emitidos por empresas europeas y españolas. Este vehículo cuenta ya con un patrimonio de 60 millones de euros, principalmente de inversores extranjeros, y quiere llegar a los 150-200 millones de euros, según explica Manuel Mendivil, gestor del fondo.

En 2012 ofreció una rentabilidad del 13,7% y en 2013 esperan conseguir un rendimiento de hasta el 8%. El fondo ha suscrito bonos emitidos por empresas como Ono, Gestamp o Ence. “Hay muchos fondos basados en Londres interesados en financiar a empresas españolas de forma directa”, comenta Mendivil.

El Gobierno también quiere impulsar esta vía de financiación a través del Fond-ICO, un fondo de fondos de capital público, dotado de 1.200 millones de euros y enfocado en promover la creación de fondos de capital riesgo de gestión privada, “para que las pymes encuentren financiación alternativa a la bancaria”, explica el ICO.

Plataformas para canalizar préstamos de particulares

El principio es simple. De un lado están las pequeñas y medianas con necesidades de financiación. Del otro, los particulares con liquidez para prestar. Y entre ambos, plataformas online como Arboribus o SociosInversores que estructuran una nueva forma de financiación e inversión, conocida como crowdlending.

“El inversor se registra en nuestra web y a través de una transferencia bancaria se hace con un saldo virtual. Entonces puede comenzar a operar, fijando la cantidad que quiere invertir y el tipo de interés que desea por el préstamo”, detalla Josep Nebot, el cofundador, junto a Carlos Escolano, de Arboribus en noviembre de 2012. Las pujas se ordenan por el tipo de interés de mayor a menor, durante las cuatro semanas en las que se celebra la subasta, para que cuando se llegue al 100% de la cantidad demandada, el empresario pueda escoger aquellas ofertas con el interés más bajo.

La empresa, por su parte, presenta su proyecto, con el objetivo y el plazo del préstamo. El promedio de interés de los primeros dos préstamos que se encuentran hasta el 18 de julio en subasta se sitúa en torno al 6,7%. Si logran acceder al crédito, cada empresa pagará a cada prestamista el tipo propuesto por este último, sin un periodo de carencia, pero con la posibilidad de extinguir la deuda en cualquier momento.
Arboribus cobra una comisión de apertura de entre el 2% y el 3% a las pymes y una tarifa del 0,55% al mes a los inversores que van obteniendo la devolución del crédito.

SociosInversores ya ha cumplido dos años de vida y ha financiado 46 proyectos empresariales que han supuesto la creación de más de 90 puestos de trabajo. En 2012, fue elegida la mejor empresa de internet por el Senado. También canaliza financiación colectiva hacia empresas, aunque permite una variedad de figuras de inversión más amplia que Arboribus, dando cabida a firmas de capital riesgo o business angels, que pueden llegar a participar en el capital de la sociedad.

Fuente: Cincodias.com