Nueva Rumasa: el cuarto mayor concurso de acreedores de la historia

Sumados todos los concursos de acreedores que han presentado las diferentes compañías de Nueva Rumasa, el pasivo del grupo alcanza los 2.078 millones. Eso sin contar los 40 millones de euros de deuda del Rayo Vallecano, vendido recientemente, o de los 200 millones de euros de su división hotelera –de los que siete hoteles están en preconcurso-. Así la cifra total sumaría más de 2.300 millones de euros de pasivo.

Esta cantidad coloca al grupo como el cuarto mayor concurso de acreedores de la historia de España, sólo superada por Martinsa-Fadesa, Habitat y Sacresa, todas del sector del ladrillo. Pero, Nueva Rumasa ostenta el dudoso honor de ser la mayor suspensión de pagos de la historia de su sector en España.

La diferencia del concurso de acreedores de Nueva Rumasa y de Aifos o Tremon radica en el entramado empresarial del grupo de la abeja. 11 juzgados diferentes en 11 ciudades distintas con 15 concursos voluntarios de acreedores aceptados. Cada uno de ellos con unas circunstancias y un trato especial. A los que hay que sumar otros siete concursos pendientes, todos ellos de los hoteles que tiene el grupo en Baleares.

En cinco de los concursos de acreedores se les ha retirado de la gestión, mientras que en los otros 10 mantiene el poder para manejar el día a día de las compañías. Cada una con un tempo dentro del concurso de acreedores distinto al otro y con unos gestores concursales diferentes. Una melé imposible de entender para los no expertos.

Además, cada una de las compañías del concurso se encuentran en procesos diferenciados: unas han colgado el cartel de se vende, otras las han comprado sus trabajadores, algunas buscan seguir adelante y otras quieren ser troceadas.

Queserías Menorquinas, la compañía menorquina que fabrica los Tranchetes, ha sido comprada por sus trabajadores al asumir su deuda. Algo parecido al Rayo Vallecano, que estaba en preconcurso cuando Raúl Martín acepto hacerse cargo con los 40 millones de deuda del club de fútbol a cambio de su control.

El fondo luso Megafinance ha mostrado su interés por algunos activos, si bien nadie sabe cuáles. En principio se rumoreó que habían ofrecido 100 millones de euros por Carcesa, Cacaolat y Elgorriaga, pero la propia familia Ruiz-Mateos ha desmentido la información y ha negado contactos con los portugueses. Más tarde la propia Megafinance desmintió el desmentido de los Ruiz-Mateos y aseguró haber tenido contactos con estos.

Un lío que trasciende más allá de la información económica y tiene en jaque a a la Audiencia Nacional, ya que el juez Pablo Ruz investigará a Nueva Rumasa por fraude. Lo complicado es determinar qué lugar en la prioridad de cobro ocuparán los tenedores de los distintos pagarés. Mientras que los pagarés que tenían como respaldo el coñac quizá cobren algo, el resto es más complicado dadas las prioridades establecidas en los concursos de acreedores y que suelen colocar en primer lugar a trabajadores y Seguridad Social.

Capítulo este último, el de la Seguridad Social, que también está siendo investigado. De hecho, a principios de febrero de este año la Tesorería de la Seguridad Social embargaba algunos activos de Nueva Rumasa por el impago de las cuotas, tanto de las corrientes como de los aplazamientos que se habían concedido a la empresa.

Fuente: Invertia