Los fondos de inversión tienen más de 10.000 millones de euros en activos ilíquidos

La situación de la liquidez de los mercados de renta fija ha mejorado. El estallido de la crisis en su primera vertiente, la subprime o de las hipotecas basura, golpeó con fuerza la industria de los fondos de inversión. La CNMV detectó inversiones con “liquidez reducida” por unos 20.000 millones de euros en el punto álgido de los problemas, allá por el verano de 2007.

El panorama ha mejorado en los últimos tiempos, pero todavía dista de haberse solucionado por completo. Los activos considerados de liquidez reducida de los fondos de inversión españoles se situaban al cierre del año pasado en 10.651 millones de euros, según el boletín del primer trimestre de 2011 publicado por el organismo que preside Julio Segura.

El porcentaje de los activos con baja liquidez se situaba en aproximadamente el 7,4% de los 144.000 millones de euros de patrimonio de los fondos que contabilizaba la CNMV a finales del ejercicio. En su informe, el supervisor destaca que “la importancia de estos activos sobre el patrimonio total [...] osciló entre el 7,1% y el 7,4% en la segunda mitad de 2010″.

Las gestoras han aprendido del pasado y han tratado de evitar las inversiones que pueden ocasionarles problemas. “La estabilidad de la proporción de activos de liquidez reducida en el patrimonio de los fondos desde hace varios trimestres [...] es el resultado de la mejoría de las condiciones de liquidez en los mercados de renta fija privada y de las políticas de gestión de la liquidez de las carteras aplicadas por las sociedades gestoras”, añade la CNMV.

Las titulizaciones representaban 3.260 millones de euros del total de activos ilíquidos, frente a los 4.711 millones correspondientes a junio de 2010. Curiosamente, la renta fija de más elevada calificación crediticia -de triple o de doble A- considerada de liquidez reducida aumentó en unos 650 millones en el segundo semestre, hasta situarse en 4.374 millones de euros.

Medidas para evitar problemas

El supervisor español ha tomado diferentes medidas para evitar que en el futuro puedan repetirse problemas de liquidez en los fondos de inversión. Algunas carteras tuvieron que decretar incluso la suspensión temporal de los reembolsos al no encontrar contrapartida para algunos de sus activos.

Lo primero que hizo fue proteger a los partícipes de los fondos más conservadores. Desde julio de 2009, los monetarios han de cumplir unos requisitos muy estrictos para poder lucir esa denominación. Así, deben tener una cartera de activos con un riesgo de impago prácticamente nulo. El 100% de su capital ha de estar denominado en euros y todos los activos tendrán una calificación crediticia a corto plazo de A-2 como mínimo. La duración media de su cartera ha de ser inferior a los seis meses, cuando antes se permitía que fuera de hasta un año y medio.

El año pasado, el ministerio de Economía permitió además la creación de los denominados side pockets, para que los fondos pudieran aislar los activos ilíquidos en otras carteras. Esto permitirá a los fondos gestionar de una manera más cómoda las inversiones no afectadas, mientras que las dañadas irán liquidándose de forma ordenada. Los partícipes reciben participaciones de otro fondo de inversión que ha absorbido los activos ilíquidos.

Fuente: CincoDías