Las CCAA recurren a pequeñas colocaciones privadas para aliviar su desesperada situación

La comunidades autónomas tienen que sacar dinero de debajo de las piedras para mantener cierto nivel de gasto ante el hundimiento d e los ingresos. Y ante la imposibilidad de emitir bonos en el mercado, muchas estánrecurriendo de forma masiva a pequeñas colocaciones bilaterales a un solo inversor (o a un pequeño grupo), más sencillas y menos engorrosas pero más caras. Y, sobre todo, suponen sólo parches que no solucionan los gravísimos problemas financieros de las comunidades.

Se trata de operaciones muy pequeñas, de entre 100 y 250 millones como mucho, e incluso de sólo 50. Lo cual puede bastar para pagar la nómina de un mes de los funcionarios, pero poco más. Cuando hace falta dinero de verdad, hay que salir al mercado, pero ahora mismo sólo hay tres o cuatro autonomías con capacidad para ello: Madrid, País Vasco, Navarra y poco más (recuerden que desde mayo ningún banco español ha podido salir al mercado salvo BBVA hace dos semanas y sólo con 750 millones). Si la comunidad no está en esa lista, no tiene más remedio que recurrir a colocaciones minoristas como los ‘bonos patrióticos’ de Cataluña.

Estas colocaciones tienen grandes ventajas para las comunidades: ladocumentación es mucho más sencilla, no recibe publicidad, no hace falta que los bonos coticen en ningún sitio ni darles liquidez… Pero, obviamente, es necesario que al inversor también le interese la operación. ¿Qué consigue él? Pues para empezar, un vencimiento a medida de sus necesidades de tesorería (hay emisiones a 23 años, por ejemplo) y, por supuesto, unos tipos de interés mayores que los que estas autonomías tendrían que pagar en el mercado… en el supuesto de que pudieran acceder a él.

“No hace falta que sean intereses astronómicos, a veces basta con unos puntos básicos más de lo que pagarían en mercado. Hay que tener en cuenta que muchos gestores pierden mucho dinero este año con la tormenta de los mercados, y garantizarse una rentabilidad, aunque no sea astronómica, puede ayudarles a presentar una foto mejor”, explican desde un banco de inversión.

Avalancha de colocaciones en los últimos meses

Este tipo de emisiones son muy populares en los últimos meses, según varias fuentes del mercado, ante el cierre de los mercados mayoristas. Como es lógico, quienes más han apelado a esta fórmula son las comunidades con mayores urgencias financieras y peor rating. Aunque no resuleva sus problemas, toda ayuda es buena en una situación tan desesperada como la actual.

Así, Cataluña emitió con esta fórmula 100 millones al 4,25% en mayo, con vencimiento en septiembre del próximo año.  Castilla y León emitió en marzo 60 millones al 4,75%, con vencimiento en 2016, y otros 70 millones en febrero con plazo de 12 años y rentabilidad del 6,6%. Baleares lanzó en mayo 30 millones con vencimiento en 2023 a un tipo variable de ‘midswap’ (la referencia a ese plazo) más 3,75 puntos. Extremadura realizó una emisión similar de 25 millones también en mayo, por la que pagó ‘midswap’ más 3,65, y otra en la misma fecha con vencimiento en 2019  al 6,5% por apenas 11 millones.

Aunque estos precios ya son bastante elevados, la palma se la lleva las comunidades en una situación más agónica. Así, Andalucía colocó en septiembre una emisión a dos años con un tipo de Euribor más 4,75 puntos, y el mes pasado tuvo que pagar el 4,25% por títulos a siete meses. Castilla-La Mancha, otra de las comunidades en peor situación, pagó el 7,75% en abril por 50 millones con vencimiento en 2022. Finalmente, Valencia batió el récord en julio al tener que ofrecer un 7,875% en una emisión a cinco años.

Fuente: El Confidencial