La patronal anima a las pymes a la insumisión ante las instituciones morosas

Insumisión ante las administraciones que son deudoras, cumplimiento escrupuloso de la Ley de Morosidad o compensación de deudas tributarias y de Seguridad Social a cuenta de la deuda contraída por las administraciones publicas hacia las empresas, son las recetas que los responsables de la CVE, la Cámara y la Asociación de Autónomos lanzan como un SOS contra el “drama” de los impagos.

Una epidemia que tiene cifras. Solamente en los trabajadores autónomos de Castilla y León la deuda de las administraciones públicas alcanza los 854 millones de euros. Y si hablamos del plazo medio de cobro la situación es aún más preocupante. El 54,6% tarda más de seis meses en cobrar sus facturas y, de ellos, el 27,1% espera más de un año para recibir el dinero.

Pero hay colectivos aún peor parados. La responsable de coordinación de las comunidades autónomas de la Federación española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin), Gloria Rodríguez, aseguró que Castilla y León se encuentra en el grupo de comunidades que más tarda en pagar. En concreto, si la media nacional es de 431 de demora, la región se ha instalado en más de 600 días de retraso, junto a otras regiones como Valencia, Murcia, Cantabria y Baleares.

A la vista de estas cifras y de las que experimentan las pymes de Valladolid –el 95% de ellas tiene menos de 10 trabajadores–, el presidente de la CVE, Manuel Soler, denuncia el “flagrante” incumplimiento de la Ley de Morosidad de forma “reiterada en el tiempo», por lo que, a su juicio, ha llegado el momento de que las pymes «se planten” y dejen de trabajar para las administraciones deudoras.

A la vista de estos datos y de los cierres de empresas, el presidente señala que “la situación es descorazonadora”, agregó Soler.

“Sostengo que los empresarios que sufren reiteradamente impagos no suministren más a los ayuntamientos o instituciones y que busquen otras alternativas”, indicó, antes de agregar: “Que nadie vea en este paso una medida drástica o excepcional, porque es exactamente lo que hacen las entidades financieras, dejar de dar crédito en cuanto surge el mínimo impago”, recalcó el presidente de la patronal vallisoletana.

Fuente: El Mundo