La banca compra masivamente facturas para rentabilizar el plan del ICO.

La banca ha encontrado una vía de incrementar el 5% escaso de interés que le ofrece el plan de financiación a los Ayuntamientos para el pago a proveedores. Consiste en ofrecer a estas empresas comprar sus facturas con un descuento, al que éstas renuncian para cobrar ya sus deudas y que sirve para que los bancos ganen en torno al 10% adicional. Una práctica que se ha lanzado de forma masiva por las entidades en los últimos días tras la aprobación del nuevo Fondo para la Financiación de los Pagos a Proveedores.

Esta compra de facturas se da incluso en empresas del Ibex 35 como Grifols, aunque en este caso estas ventas se hicieron antes de la entrada en vigor del plan del Gobierno. La novedad es que, con este plan, los bancos ofrecen esta posibilidad también a las empresas pequeñas y a las que antes ya no concedían más líneas, y además a unas condiciones mucho mejores que a las de hace un par de semanas, según confirman fuentes del sector.
El sistema es el siguiente: los bancos compran las facturas a los proveedores con un descuento de entre el 8% y el 10%, según las fuentes, a cambio de pagarles de inmediato el resto de lo que se les adeuda, que posteriormente los bancos cobrarán del citado Fondo que ha creado el Gobierno para pagar a los proveedores. Como es sabido, este fondo se nutre de los créditos de los propios bancos, con lo que, en el fondo, están dando con una mano (crédito) lo que cogen con la otra (facturas compradas).
Ahora bien, en ese camino ganan por los dos lados, es decir, ganan al poner el crédito con una mano -el 5% de interés de los créditos a los Ayuntamientos- y al cogerlo con la otra -el 8%-10% citado que descuentan a las empresas-. Lo cual en el fondo es una quita encubierta y les sirve a las entidades para redondear una rentabilidad que, ahora sí, hace interesante participar en esta operación. De ahí que el Gobierno espere que los bancos se sumen de forma masiva a este Fondo.
Créditos válidos para pedir dinero al BCE
Pero además, la banca ha conseguido otra de sus exigencias para participar en la iniciativa gubernamental: que los créditos que concedan para financiar a los Ayuntamientos sean descontables ante el BCE para conseguir liquidez en la barra libre de la autoridad monetaria. “Esta era una de las peticiones principales del sector y hubo que diseñar la operación de esta forma para cumplirla y que así entrara la banca en la financiación”, reconocen fuentes de Economía.
Los créditos a los Ayuntamientos contarán con el aval del Estado, por lo que si los alcaldes no pagan, el Gobierno central deberá hacer frente a su devolución. Este aval es lo que permite que la deuda califique para utilizarse como colateral en el BCE.
El Ministerio de Luis de Guindos ha concedido a los entes locales y a las Comunidades Autónomas (con restricciones) 10 años de plazo para devolver estos créditos con dos de carencia en los que sólo pagarán intereses, con la esperanza de que en ese período la crisis habrá remitido y estas administraciones habrán sido capaces de reconducir sus finanzas.

Fuente: ElConfidencial.com