La Administración Pública se toma casi medio año de media en pagar

La ley les obliga este año a abonar sus facturas en 55 días, pero comunidades y autónomos se toman hasta 158 días para pagar a sus clientes.

Con mucha tranquilidad. Así es cómo las Administraciones públicas se toman la tarea inamovible de tener que pagar pagar a sus clientes. Según un estudio difundido hoy por la Federación de Autónomos ATA, el pago medio del sector público asciende a los 158 días, más del doble que la media europea (67 días).

Ni la ley de Morosidad ni el tirón de orejas que recibe el sector público siempre que en un foro se discute sobre este asunto han servido de escarmiento. El leit motiv sigue siendo el mismo: En España se paga mal y tarde.

Este estrangulamiento afecta especialmente a los pequeños negocios: según las conclusiones del informe del Observatorio Autónomos de la citada asociación, a seis de cada diez trabajadores por cuenta propia les afecta directa o indirectamente la morosidad pública, un hábito incomprensible que les ha forzado a cerrar a muchos de ellos.

No obstante, la demora en el pago de facturas es un tic que afecta a toda la economía. Las dificultades de acceso al crédito está provocando que unas empresas se nutran financieramente de las facturas que no abonan a las otras. Esta cadena tiene efectos demoledores: En España nadie paga a un tercero hasta que hayan pasado, al menos, 103 días, según este estudio

Esta cifra refleja que España se encuentra en la cola de países europeos en cuanto al tiempo medio de pago, solamente superada por Grecia, que sitúa en 125 días el plazo medio de pago de las facturas.

Comparativa europea

La media de pago de toda Europa se cifra en 62 días. Por encima está Italia, pero con un periodo de pago medio de las facturas de 85 días. Noruega es el país que menos dilata los pagos, con un plazo medio de pago de las facturas de tan sólo 32 días.

Por debajo de la media europea también se sitúan Suecia (34 días), Polonia (37 días), Austria (38 días), Dinamarca (40 días), Suiza (43 días), Países Bajos (44 días), Alemania (47 días), Reino Unido (50 días) y Bélgica (51 días).

Lo que se preguntan muchos es ¿para qué ha servido la Ley de Morosidad que entró en vigor el pasado julio? Cabe recordar que esta norma prevé prevé reducir a un máximo de 60 días los plazos de pago entre empresas y a 30 días el plazo de pago de las Administraciones Públicas a partir del 1 de enero de 2013, siguiendo un periodo transitorio para su entrada en vigor.

Además, la ley contempla que el cronómetro para pagar se pondrá en marcha a partir del día de recepción de los bienes o servicios adquiridos, no desde la emisión de la factura, lo que daba entrada a múltiples triquiñuelas.

Pues bien, según ese calendario este año las Administraciones deberían de estar pagando a 55 días y las empresas a 85.

Fuente: http://www.expansion.com/2010/11/08/funcion-publica/1289218553.html