Grifols no se fía de la Administración y vende a la banca sus facturas pendientes.

La multinacional de hemoderivados Grifols sigue reduciendo la deuda que las administraciones públicas mantienen con la empresa. El grupo que presideVíctor Grifols ha vendido en 2011 facturas de las administraciones públicas por valor de 157 millones de euros, según consta en la memoria del grupo.

El grupo Grifols vende facturas pendientes de cobros al Deutsche Bank, en su mayoría de hospitales españoles que son sus clientes, con lo que saca de balance esa deuda, obtiene liquidez y no se arriesga a nuevos aplazamientos de pagos.El propio Víctor Grifols ha denunciado en las juntas de accionistas que el sector farmacéutico aguanta en España unos aplazamientos de pagos insostenibles, que llegan a los 600 días en algunas CCAA.

Esta política de venta de facturas no es nueva. El año pasado esta empresa del Ibex-35 ya vendió facturas pendientes de cobro por valor de 185 millones, con lo que en total en dos años se ha desprendido de más de 300 millones de este tipo de papel.

El descuento con el que Grifols se desprende de estas facturas es de un 10% y esta política ha servido para que la compañía sólo tenga cobros pendientes con las administraciones al cierre de 2011 por valor de 19 millones de euros, una cantidad idéntica a la que registró en el ejercicio anterior.

Otras vías de liquidez

La venta de facturas no es la única vía que Grifols ha utilizado para obtener liquidez; la otra vía es la venta de inmuebles a través de la fórmula de sale & lease-back, es decir vender pero mantenerse como arrendatario de esos mismos activos de manera que se garantiza una rentabilidad al comprador.

De esta manera, Grifols se ha desprendido de una fábrica en Los Ángeles otra en Carolina del Norte y cinco activos inmobiliarios en España, entre otros su sede centran en Sant Cugat (Barcelona). En total, han entrado en la compañía 160 millones de euros que el grupo ha aplicado a reducir deuda.

La deuda de Grifols es muy alta, por valor 2.738,2 millones de euros, a los que habría que restar  una posición de caja de 340,6 millones  euros al cierre del 2011. Con este endeudamiento Grifols ha comprado la empresa estadounidense Talecris y se ha convertido en uno de los líderes mundiales en hemoderivados.

Rebajar el peso de España

Pero la compra de Talecris, especialmente implantado en Estados Unidos, le ha servido a Grifols para reducir el peso de España en su cartera de ventas, que en términos de mercado nacional ha bajado al 13%, mientras que antes de esta adquisición era del 23%, lo que rebaja también el riesgo de impago por parte de la administración.

Tras esta adquisición Grifols factura un total de 2.302 millones de euros. El beneficio ha caído en buena parte por el impacto financiero de la venta: sólo 53 millones en 2011, un 56% menos que en el año anterior, si bien esta multinacional espera que una vez que se apliquen las sinergias la deuda financiera vuelva a los niveles en los que se encontraba la empresa española antes de la adquisición.

Fuente: ElConfidencial.com