Epidemia de concursos de acreedores en las cadenas de tiendas

El juzgado de los Mercantil número 11 de Madrid ha declarado en concurso voluntario de acreedores, antigua suspensión de pagos, a la cadena de tiendas de regalo, decoración y moda Musgo, con una plantilla de 270 trabajadores, unas 30 tiendas y un pasivo de 15 millones de euros. Los acreedores de la empresa tienen un mes de plazo para comunicar a la administración concursal la existencia de sus créditos, tras la publicación del auto de admisión del concurso en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

Musgo conserva las facultades de administración y disposición de su patrominio, pero sometidas éstas a la intervención de la administración concursal. La firma solicitó a principios de año la declaración de concurso voluntario de acreedores, tras fracasar las negociaciones con las entidades financieras para la reestructuración de su deuda, informaron a Europa Press en fuentes conocedoras del proceso.

La compañía controlada en un 87,5% por la gestora de capital riesgo AC Desarrollo, del grupo Ahorro Corporación, también ha intentado sin éxito la búsqueda de un inversor. La cadena se acogió el pasado otoño al artículo 5.3 de la Ley Concursal que otorga a las empresas un plazo de tres a cuatro meses para negociar un plan de pagos y establecer un convenio anticipado de acreedores antes de declararse en situación de insolvencia. Sin embargo, no logró alcanzar un acuerdo con las siete entidades acreedoras con las que negociaba.

Musgo cerró su último ejercicio fiscal el 31 de enero de 2010 con unas pérdidas de 3,6 millones de euros y las previsiones para el año fiscal en curso sitúan los ‘números rojos’ en cifras similares. La compañía tiene una plantilla de 270 trabajadores y una red comercial integrada por 30 tiendas, dos de ellas en Portugal. AC Desarrollo entró en Musgo en 2006 tras invertir 15 millones de euros en la compra del 47,5% del capital, y tres años más tarde elevó su participación al 87,5%. El resto está en manos de la familia fundadora.

Otros casos

La cadena de tiendas de tiendas de regalo, decoración y moda no es la única en problemas. El Juzgado de lo Mercantil número 5 de Madrid ha decidido apartar a los actuales administradores de la gestión de la cadena de tiendas de ropa Coronel Tapiocca, participada por el fondo de capital riesgo Gala Capital, al cambiar el sistema de facultades de la administración de intervención a suspensión. Esta decisión suele tomarse cuando la administración concursal detecta alguna presunta irregularidad de los gestores y el auto del juez constata que ha recibido esta petición de los administradores concursales tras constatar que se han dado órdenes de pago a proveedores sin la pertinente autorización.

Hasta ese momento, Coronel Tapiocca estaba en concurso voluntario, lo que significa que los directivos de la compañía siguen en sus puestos y toman las decisiones, aunque deben consultarlo todo con la administración concursal. Una vez que se decreta la suspensión, los ejecutivos quedan totalmente apartados.

Fuente: Cinco Días