El mercado teme que España tenga que asumir una quita en su deuda pública y bancaria

La crisis de la deuda vuelve a recrudecerse tras la tregua navideña y ahora el miedo es mayor si cabe que hace un mes; en el mercado ya se habla claramente de una reestructuración de la deuda de los países periféricos, lo que en román paladino significa que los acreedores tendrán que asumir una quita y la consiguiente pérdida. Algo que Citigroup considera “inevitable” en los casos de Grecia, Irlanda… y España.

En un informe de 80 páginas publicado el viernes para justificar esta inevitabilidad, Willem Buiter, economista jefe del banco norteamericano, asegura que “toda la deuda bancaria y soberana está en peligro; ésa es la realidad”.

Estos temores se han agravado con la propuesta de la Comisión Europea de que los tenedores de bonos de bancos en pérdidas asuman parte de las mismas para evitar rescates masivos con dinero público como los de 2008. Esta medida en teoría se aplicará a las nuevas emisiones de deuda, pero muchos analistas temen que también acabe afectando a los bonos en circulación actualmente. “Está claro que la deuda que sufrirá una quita es la actual, no la futura”, declara el citado Buiter al New York Times.

Las entidades españolas tienen que hacer frente a ingentes vencimientos de deuda en 2011 pero estos temores van a hacer muy difícil que salgan al mercado. De momento, solo lo han conseguido Santander y BBVA, y pagando un precio muy elevado. Esto se traducirse  una restricción del crédito mayor todavía y en que podemos ver a alguna entidad con problemas para hacer frente a sus compromisos.

Además, esta propuesta comunitaria asume las tesis alemanas, que aboga en primer lugar porque estos recortes se apliquen a la deuda soberana de los países con solvencia, no sólo a la de los bancos.

Estos temores han disparado de nuevo las rentabilidades (hundido los precios) de la deuda de los países periféricos: la del bono español ha superado los niveles de la crisis de diciembre y se encuentra en máximos desde junio en torno al 5,5%, aunque la prima de riesgo con Alemania todavía no está en esos niveles por el mal comportamiento de los bonos germanos. Ni siquiera el apoyo del viceprimer ministro chino, que se comprometió a seguir comprando deuda española, ha detenido la espiral negativa.

Portugal, al borde del rescate

Peor todavía le ha ido a Portugal, cuya deuda a 10 años supera ya el 7%, el nivel que desató el rescate de Irlanda y Grecia. De hecho, este fin de semana se han publicado varias informaciones sobre las presiones de Francia y Alemania sobre el país vecino para que acepte el rescate de la UE, presiones desmentidas oficialmente.

Pero el mercado, que ya ha visto cómo las reticencias de Gracia e Irlanda a aceptar el rescate fueron derribadas por la realidad, descuenta que Portugal correrá la misa suerte en el primer trimestre, y posiblemente antes de fin de mes. Y que detrás irá España en algún momento de 2011.

Nuestro país se efrentará el jueves a la primera prueba de los mercados del año con una emisión de bonos a cinco años sobre la que el Tesoro todavía no ha comunicado el importe que espera colocar.

Fuente: elConfidencial.com