El Gobierno estudia crear un sistema de financiación con pagarés para pymes.

Tras el anuncio del rescate a la banca, el sector financiero fue tajante: la inyección de liquidez no va a reactivar el crédito. Esta postura contradice las afirmaciones de Luis de Guindos, que se mostró confiado en que el dinero de Europa llegase al tejido empresarial. Sin embargo, parece que el mensaje ha calado y el Ministerio de Economía estaría preparando prepara un sistema alternativo de financiación para pymes.

Además de la banca, numerosos expertos apuntan a que el oxígeno insuflado a las entidades no llegará a la economía real. Tampoco lo creen las pequeñas y medianas empresas, las primeras afectadas por la restricción del flujo de crédito por parte de la banca. El anuncio de las ayudas al sector por parte de Bruselas fue bienvenido por las principales agrupaciones empresariales, como la CEOE o Cepyme, pero entre ellas también se imponen las dudas acerca de que se vaya a traducir en ayuda real a las compañías.

Así, aunque el ministro de Guindos señalaba en su comparecencia para anunciar la petición de hasta 100.000 millones de euros que el rescate serviría para reactivar el crédito a la economía, porque las entidades estarán en mejor situación, el departamento que dirige maneja un plan ‘B’ por si esto no se llega a producir.

Una de las opciones que se está estudiando la creación de una plataforma de financiación para pymes fuera del ámbito bancario. Según informa hoy el diario Expansión, lo que se plantea el Ministerio de Economía es lanzar un mercado de renta fija “bajo el paraguas del AIAF”, concretamente de pagarés,que emitirían las empresas.

En un principio estaría destinado solamente a inversores institucionales, tanto nacionales como extranjeros, y se garantizaría su seguridad mediante un sistema de calificación crediticia específico.

Así, desde las empresas destacan que este sistema solo sería viable si se cumple la ley de morosidad. Los pagarés son títulos de deuda a corto plazo que no cuentan con más garantía que la de la solvencia de la empresa, por lo que un compromiso en el plazo de los pagos y un certificado de calidad vía rating serían claves a la hora de hacer atractivos estos productos para los inversores.

Fuente: ElEconomista.es