AFI espera que la morosidad oficial supere el 10% en 2012, y la real, el 16%.

La fuerte subida de la morosidad anunciada ayer por el Banco de España (el 7,4% en octubre, la tasa más alta desde 1994) no marca ni mucho menos el techo de su aumento. AFI (Analistas Financieros Internacionales) cree que llegará al 10,2% el próximo año; y si se suman los adjudicados y los fallidos, la llamada “morosidad real” alcanzará el 16,3%. Asimismo, esta firma prevé una contracción cercana al 6% del crédito “sano” y una caída de los depósitos que impedirá que se reduzca de forma apreciable el apalancamiento del sector.

En concreto, AFI espera que la morosidad oficial termine 2011 en el 7,5%, alcance el 10,2% en 2012 y a partir de ahí se modere ligeramente hasta el 9,3% en 2013, y ello por “la evolución del ciclo y del empleo, el fuerte racionamiento del crédito y el proceso de consolidación fiscal”. Esta entidad ha rebajado sus previsiones de PIB hasta el -0,6% en 2011 y crecimiento cero en 2012, y ha elevado su estimación de paro hasta el 23%.

Si tomamos la “real”, espera que se vaya hasta el 13,3% este año, el 16,3% el próximo y también mejorará un poco en 2013, hasta el 15,6%, como consecuencia de la reducida tasa de recuperación de los créditos morosos y las escasas ventas de inmuebles adjudicados. Es destacable que las entidades no estén cumpliendo una de sus grandes fortalezas en crisis anteriores: la capacidad para que los préstamos morosos vuelvan a estar al corriente de pago, lo cual hará que la reducción de la mora vaya a ser muy lenta una vez que toque techo.

Obviamente, este fuerte aumento de la morosidad tendrá su reflejo en las cuentas de resultados por la necesidad de seguir dotando provisiones. Y también se verán dañadas por la contracción del crédito, que estima que será del 4,3% en 2011 y del 2,9% en 2012, y que seguirá sin recuperarse en 2013 aunque frene su caída.

Ahora bien, esta cifra es crédito bruto, que incluye los créditos morosos, que se ha multiplicado por dos desde diciembre de 2008. Si se excluye y se deja sólo el crédito “sano”, el descenso será del 6,1% en 2011 y del 5,7% en 2012. Y debería ser mayor, a juicio de estos analistas, pero la caída se frena por la fuerte caída de las amortizaciones del saldo vivo; esto es, porque las personas que tienen un crédito no lo pagan anticipadamente por la crisis.

El desapalancamiento seguirá sin producirse

AFI también espera una contracción de los depósitos del 1,4%este año (acumulan un 1,5% hasta septiembre), por culpa básicamente de la competencia de los pagarés emitidos masivamente por las entidades para esquivar la penalización impuesta por el Gobierno a los depósitos de alto rendimiento. Para el próximo año espera una ligera recuperación del 1%, siempre y cuando no continúen estas emisiones de pagarés ni la elevada remuneración actual de los títulos del Tesoro.

Como consecuencia de estas previsiones, “la corrección del gap minorista [relación entre depósitos y créditos] seguirá siendo extremadamente lenta” y se debe sobre todo a la caída del crédito en vista de la pobre evolución de los depósitos. Así, contempla que esta ratio se sitúe en el 60% este año y apenas mejore hasta el 63% en 2013.

Eso significa que “el necesario desapalancamiento del sector bancario requerirá necesariamente medidas adicionales basadas en la venta de activos“, concluye este informe. Como informó ayer El Confidencial, Santander y BBVA no sólo no han reducido su apalancamiento sino que lo han incrementado en el último año.

Fuente: ElConfidencial.com